En el complejo escenario fiscal y laboral español, la remuneración de los autónomos societarios presenta particularidades importantes.En Grupo Fidelitas, abordamos con rigor este tema, desglosando las diferentes formas que tiene el autónomo societario de recibir una remuneración por su trabajo.
¿Qué es un Autónomo Societario?
Un autónomo societario es una figura específica dentro del ámbito del trabajo autónomo en España. Se refiere a aquellos trabajadores que, además de ser autónomos, también tienen una participación significativa en una sociedad mercantil, como puede ser una sociedad limitada (SL) o una sociedad anónima (SA). Esta participación suele implicar una cierta capacidad de decisión o influencia en la gestión y dirección de la empresa.
Las características principales de un autónomo societario son:
Participación en la Sociedad: Tienen una participación accionarial o de capital en la sociedad, generalmente en un porcentaje significativo.
Rol en la Empresa: Suelen desempeñar roles de administradores o cargos directivos dentro de la sociedad. Esto implica que, además de su trabajo como autónomo, tienen responsabilidades en la gestión y operación de la empresa.
Régimen de Seguridad Social: Están obligados a cotizar en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), con particularidades.
Obligaciones Fiscales y Laborales: Deben cumplir con obligaciones fiscales específicas, como la declaración de IRPF, y pueden tener obligaciones laborales adicionales, como la emisión de nómina en lugar de facturas por sus servicios, dependiendo de su rol y las características de la sociedad.
Este estatus de autónomo societario surge para diferenciar a aquellos trabajadores autónomos que poseen un control efectivo sobre una sociedad y que, por lo tanto, su relación con la empresa va más allá de la de un proveedor de servicios externo. La legislación española establece reglas específicas para este grupo para asegurar que su relación laboral y fiscal con la empresa sea transparente y justa tanto para el individuo como para el sistema fiscal y de seguridad social.
La Reforma Fiscal introducida en 2015 proporcionó una mayor claridad en la forma de remuneración de los autónomos societarios. Dependiendo de si la actividad es considerada empresarial o profesional, y de si la sociedad tiene o no estructura empresarial, las opciones de remuneración pueden variar significativamente.
Opciones de Remuneración: Factura vs Nómina
Un autónomo societario en España debe cobrar una nómina en ciertas situaciones específicas que están relacionadas con su rol y participación en la empresa. Estos casos son:
Cuando Ejerce Funciones de Dirección y Gestión: Si el autónomo societario realiza actividades de dirección y gestión dentro de la sociedad, su remuneración por estas funciones debe ser a través de una nómina. Esto se debe a que la ley considera que estas actividades constituyen una relación laboral con la empresa, más que una prestación de servicios como autónomo.
Si Está Registrado Como Administrador o Consejero de la Sociedad: Cuando un autónomo societario es formalmente un administrador o consejero de la sociedad, la remuneración por el desempeño de estas funciones debe ser tratada como nómina. Esto incluye los casos en los que el autónomo tiene poderes de dirección y gerencia y posee el control efectivo de la sociedad.
Cuando Existen Estatutos Sociales que Prevean una Remuneración: Si en los estatutos de la sociedad se establece una remuneración para los cargos de administración o dirección, estos ingresos deben ser procesados como una nómina. Esto asegura que el tratamiento fiscal y de seguridad social sea acorde con una relación laboral.
Cuando la Remuneración No Se Deriva Directamente de la Actividad Profesional o Empresarial: En situaciones donde la remuneración del autónomo societario no se asocia directamente con la actividad profesional o empresarial (como podría ser en el caso de dividendos), pero sí por su rol de dirección o administración, esta remuneración se debe procesar como nómina.
Es importante señalar que los autónomos societarios están sujetos a un régimen fiscal y de Seguridad Social específico, que puede diferir del de los autónomos individuales. El tratamiento de su remuneración como nómina implica la sujeción a retenciones del IRPF y contribuciones a la Seguridad Social acordes con una relación laboral. Además, la remuneración debe ser justa y acorde con el mercado, no pudiendo ser simbólica o desproporcionada, para evitar problemas con la Agencia Tributaria
Implicaciones del IRPF y del IVA
En actividades profesionales: Los ingresos son considerados rendimientos de actividades económicas y deben facturarse con una retención del 15%.
En relación al IVA: La emisión de la factura con o sin IVA dependerá de si existe o no una relación laboral según los criterios de la Ley del IVA.
Pasos para el Alta como Autónomo Societario
Inscripción en Hacienda con el modelo 036 o 037.
Alta en el RETA, considerando posibles bonificaciones.
Si corresponde, alta en el modelo 303 de IVA y aplicación de retenciones adecuadas.
La elección entre nómina y facturación para un autónomo societario no es trivial. Depende de múltiples factores, como la naturaleza de la actividad y el cargo dentro de la empresa. Es fundamental un asesoramiento personalizado para asegurar el cumplimiento normativo y la optimización fiscal. En Grupo Fidelitas, nos esforzamos por ofrecer esa guía precisa y actualizada, esencial para cumplir con la normativa legal en vigor.